Tango Violines Gitanos: letra e interpretacion de Ignacio Corsini

El tango Violines Gitanos es un auténtico clásico de un tango con una identidad que signó toda una época, del que disfutaremos en este video donde canta el gran Ignacio Corsini, "El Caballero Cantor", baluarte del tango de principios del siglo XX.
Siendo otro excelente tema cuya letra pertenece a Héctor Pedro Blomberg, Violines Gitanos nos lleva a una atmósfera de los zíngaros inmigrantes, sus misteriosas fiestas y amores, evocando unos aires decimonónicos que sólo los tangos de Blomberg y Maciel (autor de la música) pueden reflejar como en un caleidoscopio plagado de personas que ya no están, amores terribles, sueños, y una vida misteriosa y atractiva de la que sólo queda el tango.
Un párrafo aparte merece la interpretación de Ignacio Corsini, el cantante que no pocos han comparado con el mismo Carlos Gardel, elegante portador de una voz inconfundible y un modo de cantar que revela el estilo campero de los tangos iniciáticos.

Presentamos también la letra de Violines Gitanos, y luego el video con la vocalización de Corsini y bellas imágenes de gitanos, algunas de época.

Los oigo en los caminos y sueño en el verano
de un pueblo que blanqueaba del sol al resplandor,
en la canción errante de aquel violín gitano
que pasó por la aldea de mi primer amor.
Venían de muy lejos y allá en el firmamento,
el sol que se moría doraba su cantar,
un cantar más antiguo que el camino y el viento
perdidos en los trigos maduros al pasar.

El cielo estaba rojo, dormíase la aldea,
los pájaros del campo ya no cantaban más.
Y yo me preguntaba, solo en mi eterna idea,
la seguiré esperando o no vendrá jamás.
El zíngaro bajaba de la vieja carreta,
el alma de los campos lloraba en su violín,
la zíngara miraba mis manos de poeta,
leía mi esperanza romántica y sin fin.

Llevábase el Pampero los cánticos de Hungría
y el sol en el camino rimaba otra canción,
la zíngara andrajosa mirando me decía:
"Vendrá la que tu esperas, vendrá tu corazón.
Espérala que un día vendrán sus labios rojos,
para llenar de llanto tu ardiente soledad,
vendrá desde otras tierras y en sus azules ojos
florecerá la estrella de tu felicidad."

Mis ultimas monedas caían en su mano,
partía la carreta con aspero rumor.
Allá lejos, muy lejos, en el violín gitano
otra voz me decía, tu morirás de amor.
Después en los caminos, los campos, las ciudades,
escucho los violines gitanos y al rumor,
me digo a mis ardientes y oscuras soledades,
que nunca vino ella, ni yo morí de amor


Letra: Héctor Pedro Blomberg.
Música: Enrique Maciel




Tango argentino