Mucha gente desconoce y algunos hasta se sorprenden, cuando se narra el origen del tango. Es conocido, es verdad, que tiene origen arrabalero (en la periferia, marginal, ya que la periferia de fines del siglo XIX era muy diferente de la periferia actual) y era un baile que tenía lugar entre hombres.
Por lo general, los protagonistas del comienzo del tango eran personas del mundo del delito y del hampa, que lo usaban como un medio -callejero- de expresar su alegría y tal vez de algún tipo de reivindicación de identidad.
Muchos años tuvieron que pasar para que la sociedad dejara de ver con malos ojos el tango, y más para que se institucionalice como un baile social normal -o moral- propio de salones de "gente bien". Recién en la década de 1940 esto se produjo, con algunas reservas. El tango en sus origenes, era una práctica además de marginal, probablemente representativa de la cultura del hampa (o como se le quiera decir, ámbito delictivo, marginalidad, de personas en cuya vida no era extraño el delito y la cárcel).
El Bandoneón: símbolo del tango argentino

El Bandoneón, un símbolo conspicuo del Tango Argentino.
Es hoy común ver en los Tours Nocturnos de tango por Buenos Aires a los bandoneonistas tangueros, continuadores de la tradición del mítico Anibal Troilo, desplegando su talento en el fuelle.
Los bandoneonistas son parte de la cultura del Tango Argentino y desde San Telmo a la Recoleta, pasando por La Boca, Constitución o Pompeya, otorgan a la ciudad de Buenos Aires en un halo de misterio de músicas olvidadas y perdidas reyertas callejeras, como se encargara de retratar Borges en cuentos y poemas.
El tour por Buenos Aires y por las casas de tango tiene el sonido de un bandoneón porteño.
El tango, un sentimiento universal

Dos bailarines de tango en una tanguería de la noche de Buenos Aires. El tango es un símbolo de Buenos Aires, del espíritu porteño y de una manera de vida de Argentina que hoy se puede disfrutar y recrear en las tanguerías en tours nocturnos o cualquier tour de tango por Buenos Aires.
Letra de El Porteñito, todo un clásico
El porteñito
Soy hijo de Buenos Aires,
por apodo "El porteñito",
el criollo más compadrito
que en esta tierra nació.
Cuando un tango en la vigüela r
asguea algún compañero
no hay nadie en el mundo entero
que baile mejor que yo.
No hay ninguno que me iguale
para enamorar mujeres,
puro hablar de pareceres,
puro filo y nada más.
Y al hacerle la encarada
la fileo de cuerpo entero
asegurando el puchero
con el vento que dará.
Soy el terror del malevaje
cuando en un baile me meto,
porque a ninguno respeto
de los que hay en la reunión.
Y si alguno se retoba
y viene haciéndose el guapo
lo mando de un castañazo
a buscar quien lo engrupió.
Cuando el vento ya escasea
le formo un cuento a mi china
que es la paica más ladina
que pisó el barrio del sur.
Y como caído del cielo
entra el níquel al bolsillo
y al compás de un organillo
bailo el tango a su "salú".
Letra y música de Angel Villoldo
Librería Santa Fe - Sucursal Virtual
Soy hijo de Buenos Aires,
por apodo "El porteñito",
el criollo más compadrito
que en esta tierra nació.
Cuando un tango en la vigüela r
asguea algún compañero
no hay nadie en el mundo entero
que baile mejor que yo.
No hay ninguno que me iguale
para enamorar mujeres,
puro hablar de pareceres,
puro filo y nada más.
Y al hacerle la encarada
la fileo de cuerpo entero
asegurando el puchero
con el vento que dará.
Soy el terror del malevaje
cuando en un baile me meto,
porque a ninguno respeto
de los que hay en la reunión.
Y si alguno se retoba
y viene haciéndose el guapo
lo mando de un castañazo
a buscar quien lo engrupió.
Cuando el vento ya escasea
le formo un cuento a mi china
que es la paica más ladina
que pisó el barrio del sur.
Y como caído del cielo
entra el níquel al bolsillo
y al compás de un organillo
bailo el tango a su "salú".
Letra y música de Angel Villoldo
Librería Santa Fe - Sucursal Virtual
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